martes, 28 de octubre de 2014

LEAN MANAGEMENT

LEAN MANUFACTURING & DESPERDICIOS


Se oyen aplausos por todos lados, pero mucho más entusiasmados en las primeras filas. La Universidad de Alcalá ha organizado unas jornadas de la mano de NEOVIA y han acudido varios cargos de la industria logística.

El primer exponente es Miguel Ángel Mazarías Castro, vicepresidente de División en la multinacional Neovia, quien después de su presentación procede a la explicación de la cultura LEAN. Cultura desconocida para los novatos pero ya para siempre inolvidable.

Miguel Angel utilizará un símil para la explicación. Un símil que ayudará a los menos entendidos a comprender qué significa la organización Lean frente a otras estructuras organizacionales.

La cultura LEAN es definida por él como el camino a la excelencia operativa en la cadena de suministro. A grandes rasgos su funcionamiento podría definirse en una sola frase:
  • Reducción o extinción del desperdicio. (¿Y qué es considerado como desperdicio? Todo aquello que consume energía.)



En la estructura organizacional tradicional podemos encontrar pequeños detalles que, a menudo, pasamos por alto. Esto podríamos asemejarlo a lo que ocurre en el bolso de una mujer

Una mujer pasa de media entorno a tres semanas de su vida buscando en el bolso. Dentro de éste encontramos defectos (muchas cosas que acaban rompiéndose..gafas de sol, pinturas, llaves, dinero suelto...) Digamos que a menudo se transporta más inventario del necesario, por lo cual hay un exceso de producción así como de movimiento. El tiempo de espera aumenta a medida que hay más cosas que "revolver" dentro de él. En este caso el tiempo de espera es el que ocurre hasta que encontramos lo que queríamos; tiempo de espera para nosotras y para nuestros acompañantes.


¿Cuál sería la solución siguiendo el modelo tradicional?
¡LUZ EN EL BOLSO!



    • Lo cual acabaría siendo un inconveniente en sí, ya que aunque podríamos ver todo lo que tenemos, esto supondría un incremento en el inventario. Más cosas en el bolso. Más desperdicio.

¿Solución según modelo LEAN?












¡CAMBIAR EL SISTEMA!














Los líderes han de tener voluntad para cambiar el sistema y estructura a la vez que los problemas tienen que hacerse visibles en el entorno. Según la estructura LEAN, los empleados han de estar capacitados para resolver problemas sin que estos sean vistos como excepciones inoportunas en la cadena de suministro. No hay que buscar un culpable ( ver caso Ébola ).

Podríamos considerar que el fallo estructural reside la mayoría de las veces en el desconocimiento o en la ignorancia para eludir la responsabilidad. Algunos ejemplos se muestran en la siguiente imagen:



Mientras que la cultura LEAN es una cultura que mejora el aprendizaje, favoreciendo a las personas por encima de las estructuras organizativas, haciendo que éstas sean capaces de identificar y solver el problema sin buscar culpables, haciéndolos visibles sin dejarlos a un lado. 



Los sistemas tradicionales de negocio a principios del siglo XX requirieron estabilidad, caso contrario a la naturaleza imprevisible de los mercados de hoy. Anteriormente, se podía hacer y vender productos con una cierta clase de planeamiento estratégico. En el mercado volátil de hoy, se debe detectar qué es lo que los clientes quieren y responder a sus necesidades rápidamente. Debemos trabajar por objetivos:

Ejemplo por objetivos de la empresa NEOVIA

sábado, 25 de octubre de 2014

THE BROKEN WINDOWS


La Teoría de las Ventanas Rotas.

Allá por 1969, el Profesor Zimbardo, quien es muy conocido por sus experimentos dentro del campo de la psicología social, se atrevía con una nueva idea. Para poner en práctica sus hipótesis, necesitaba dos coches y , por supuesto, personas. Así que se puso en marcha dejando abandonados dos coches idénticos, de la misma marca, modelo y color. El primero de ellos lo dejó en el Bronx; zona conflictiva de Nueva York, mientras que el segundo fue abandonado en Palo alto; conocida como la zona rica de California.

Las poblaciones de cada zona serían distintas y Zimbardo lo sabía. ¿Sería ahí donde residiría la clave de todo resultado? Un grupo de especialistas se situó en cada uno de los barrios y estudió el comportamiento de la gente obteniendo como resultado que el automovil abandonado en la zona conflictiva comenzaría a ser vandalizado en pocas horas, mientras que el otro se mantendría impoluto.


Comprobados los resultados, el equipo de investigación situado en Palo Alto decidió realizar un pequeño cambio para obtener nuevos acontecimientos. Ese cambio sería romper una ventana del coche que aún se mantenía en perfecto estado. ¿Qué ocurrió? La misma conducta vandálica ocurrida en el Bronx, reapareció en Palo Alto a las dos horas de romper el cristal. Y es que atribuir la pobreza a las causas del delito ha sido, desde siempre, algo muy común y generalizado, pero este experimento no demostraba necesariamente eso. El vandalismo se demostraba así como lo que definía Zimbardo: "como la pérdida de identidad individual". De esta forma, las personas inmersas en la masa, completamente anónimas, creen tener garantías de una absoluta impunidad por los actos antisociales que puedan cometer. Pueden llegar a pensar que la responsabilidad por eventuales comportamientos violentos se dividirá a partes iguales entre todo el grupo. El vandalismo podría ser en definitva un intento de tener algún tipo de impacto en el medio ambiente por medio de la destrucción.

Trasladando la teoría a la práctica, una ventana rota en un coche abandonado deja entrever un importante mensaje. Este mensaje versa sobre la falta de interés y preocupación , la ausencia de reglas, de leyes y de normas. Un juego donde todo lo que quieras vale. Cada ataque nuevo al coche abandonado reafirma el mensaje. Y la ventana rota termina siendo la base de la más irracional violencia.

Más tarde se desarrollaría lo que conocemos como la teoría de las ventanas rotas por los criminólogos James Q.Wilson y George Kelling. De su estudio se concluirían los siguientes epígrafes:


  • El crimen es peor en áreas donde predomina la negligencia. No es la pobreza la causa del mismo.
  • Si tú rompes una ventana en un edificio y nadie acude a repararla, pronto otras ventanas serán rotas también.
  • Si dentro de una comunidad, barrio, distrito, los signos de deterioro dejan entrever que nadie se preocupa por mantener todo en orden, el crimen crecerá allí mismo.
  • Si los pequeños actos de vandalismo suceden y no hay repercusiones al respecto, actos de vandalismo más significativos llegarán pronto.
  • Si el deterioro de los espacios públicos aumenta progresivamente, la zona será abandonada y ocupada, en consecuencia, por delincuentes.

Observemos este gráfico obtenido de "The Tipping Point" escrito por Malcolm Gladwell.


Podemos observar una gradual escalada en el crimen de Nueva York entre 1970 y 1990, seguida de una caída en la década de los 90. ¿Cuál es la causa? Podríamos pensar que incrementaron la seguridad policial, o quizás que la ley endureciera el trato con los delincuentes, pero lo único que ocurrió fue que se limpiaron las pintadas del metro. 

En EEUU, concretamente en los años 90, el crimen se vio sometido a un descenso causado por varios factores que en principio parecían explicarlo todo: disminución del consumo del crack, economía en auge, envejecimiento de la población y menor número de jóvenes que cometían delitos..pero para el asombro de muchos, la economía de Nueva York seguía aún en declive y la población parecía rejuvenecerse a causa de la inmigración. Así que algo especial tuvo que acontecer en la ciudad del rascacielos. Es aquí donde juegan un papel la desaparición de las pintadas del metro. 


A mitad de los 80, David L.Gunn fue nombrado director y se encargó del transporte público. En aquellos años el metro era el vivo reflejo de la epidemia del crimen (recordad el caso "The Subway Vigilante") por lo que Gunn, basado en la Teoría de las Ventanas Rotas, puso en marcha un proyecto de limpieza en los vagones.



Kelling trabajó codo a codo con Gunn y lo asesoró para llevar la teoría a la práctica. La tolerancia cero frente al vandalismo grafitero consiguió desanimar a los amos del spray hasta que todos los vagones acabaron limpios. Tras esta campaña lo sieguiente sería evitar que la gente pasara sin pagar, extinguir el consumo del alcohol, la suciedad, etc. Además se redujo también el retardo entra la comisión del delito y la respuesta judicial en un intento afortunado de extinguir los "pequeños actos vandálicos" para extrapolar, a posteriori, del metro a la ciudad.